Berizzo trae nostalgia

La llegada del argentino al Athletic hace recordar a la hinchada la era Bielsa, que tuvo un primer año muy ilusionante.

Berizzo trae nostalgia
Los jugadores del Athletic celebran la histórica victoria en Old Trafford. | Foto: Athletic

Arrancó el Athletic el pasado lunes, y lo hizo con una desbordante ilusión palpable. En la plantilla, en el cuerpo técnico, y sobre todo, en la afición. La parroquia bilbaína cree que por primera vez en las últimas temporadas el equipo se ha reforzado conforme a la exigencia que tiene la temporada para los leones, y eso, añadido a la llegada de Eduardo Berizzo, ha subido la ilusión por las nubes.

Y lo ha hecho, gracias a que el maestro del Toto Berizzo es Marcelo Bielsa. El técnico de Rosario es recordado con gran admiración en Bilbao por gran parte de la hinchada bilbaína. Y es que la primera temporada del técnico argentino en el Athletic siempre será recordada como una de las mejores de la historia reciente del conjunto rojiblanco, pues números aparte, el equipo cuajó un muy buen año.

Irregularidad en Liga

Por esto números aparte, en la competición domestica al Athletic no le fue demasiado bien, al equipo le costó arrancar mucho y la afición rojiblanca, acostumbrada a que en la primera media hora con Caparros el equipo maniatara al contrario en San Mamés, no le gustó demasiado lo que vio, Rayo, Betis y Villarreal puntuaron en La Catedral en las primeras tres visitas, y los leones perdieron en Cornellá-El Prat y Málaga, comenzando de una manera bastante discreta el campeonato.

El arranque no fue bueno

Todo cambio a partir del derbi. El Athletic logró la primera victoria del campeonato en Anoeta y empezó a brillar, además de consiguiendo puntos, jugando muy bien al futbol. Victorias frente a Osasuna, Atlético de Madrid y Sevilla en el Pizjuan se combinaron con empates ante Valencia en Mestalla, Sporting en Gijón, y Barcelona en San Mamés, en uno de los partidos más bonitos que se recuerdan en La Catedral.

Todas esas buenas sensaciones se volvieron de nuevo incertidumbre con el paso de los meses. Derrotas inexplicables como frente al Granada en San Mamés, que se sumaban con empates inverosímiles como los obtenidos frente a Racing o Espanyol también en La Catedral, que vio como al equipo se le escapan demasiados puntos en los minutos finales, se mezclaban con victorias con solvencia como frente al Levante, o con auténticas locuras que caían del lado rojiblanco como la victoria en Vallecas. El súmmum volvió a ser el derbi, donde los leones vencieron por 2-0 y se colocaron en Champions.

Sin embargo, el equipo se cayó, y después de ese derbi, se vivió una racha liguera negativa muy prolongada. En los últimos 13 encuentros ligueros el Athletic tan solo sumó tres victorias, frente a Sevilla, Mallorca y Racing. El colmo fue ver al Real Madrid proclamarse Campeón de Liga en San Mamés, algo que nunca había pasado con anterioridad.

El cuadro acompañó en Copa

Siempre se comenta que cuando un equipo llega sin cruzarse con nadie importante en el camino a una final, no tiene culpa de ello, pues ese equipo ha hecho sus deberes, y los teóricamente favoritos que se quedan por el camino no. Eso es lo que pasó en la primera temporada de Bielsa en el banquillo en la Copa del Rey.

Oviedo, Albacete, Mallorca y Mirandés, los rivales

El Athletic arrancó como lo hacen todos los equipos europeos, contra un conjunto de Segunda División B. El Real Oviedo era el primer rival de un equipo rojiblanco, que desde el once del choque de ida, dejo claro que iba con todo a por esta competición. El 0-1 en el Tartiere con un espectacular gol de De Marcos era un aviso a navegantes, el Athletic iba en serio, remató con un 1-0 en la vuelta, obra de Ander Herrera, la eliminatoria.

El siguiente rival que deparó el cuadro para los bilbaínos era el Albacete, otro Segunda B, sin embargo, este Albacete había apeado en la primera eliminatoria al Atlético de Madrid, por lo que se presentaba como un rival al que respetar. Demasiado se respetaron ambos equipos en el choque de ida, y el 0-0 en el Carlos Belmonte dejaba todo abierto para la vuelta. Un partido de vuelta que el Athletic dominó de principio a fin y consiguió ganar por 4-0, con Susaeta, Ander Herrera, Toquero y San José como goleadores.

Llegó el Mallorca, este si era rival de Primera División, y además, venia de remontarle un 3-0 en la ida a la Real Sociedad, en forma de un 6-1 que sorprendió a propios y extraños, más aun cuando en el choque de vuelta, disputado en la capital balear, los donostiarras se adelantaron en el marcador. El Athletic hizo su trabajo en la ida y con goles de Llorente y Muniain se llevó el gato al agua. La vuelta tocaba pensar, procurar que no pasara lo mismo que a la Real, y los leones ganaron 0-1.

En la antesala de la final, de nuevo un Segunda División B se iba a cruzar en el camino del Athletic, el Mirandés. Un Mirandés que era la revelación de la competición, que había apeado al Villarreal en dieciseisavos de final, al Racing en octavos, y al Espanyol en los cuartos de final. La revelación de la competición se cruzaba con un Athletic, que dejaría la eliminatoria encarrilada en la ida con un 1-2 en el marcador. En la vuelta, una de las mayores exhibiciones de la era Bielsa, 6-2 y pase a la final para los de Bielsa, la penúltima que ha jugado el Athletic.

En la final poco o nada hubo que hacer frente a un Barça que a los 25 minutos del partido ya ganaba 0-3 en el Vicente Calderón. El Athletic volvía a quedarse con la miel en los labios en la competición del KO española.

Una Europa League para recordar

La mejor competición de la era Bielsa fue la UEFA Europa League 2011-2012, y eso que la cosa no empezó demasiado allá, pues en la previa frente al Trabzonspor, el equipo de Bielsa empató sin goles en San Mamés, e iría al infierno turco a jugarse el pase, sin embargo, un lio de apuestas con el Fenerbahçe llevo a los turcos a una sanción sin participar en Europa, y el Trabzonspor jugaría la Champions, y el Athletic, la Europa League.

El Athletic llegó a los grupos sin jugar la vuelta con el Trab

El grupo sería más complicado de lo que a priori parecía, pues los leones quedaron encuadrados junto a PSG, Red Bull Salzburg y Slovan de Bratislava, un grupo asequible para pasar a priori, sin embargo, los de Bielsa sufrieron mucho en Bratislava, ganando 1-2, y dieron su primera buena imagen de la temporada en San Mamés frente al PSG, donde ganaron 2-0. El Salzburg daría el susto en La Catedral al ponerse 0-2, pero el Athletic con dos penaltis dudosos empató.

La visita a Austria estaba marcada en el calendario, era el día donde clasificarse, donde dejar patente que los leones iban en serio, y tras el susto de San Mamés, no parecía fácil, por lo que el 0-1 de Ander Herrera se celebró como lo que significaba, el Athletic estaba en dieciseisavos. La sorpresa saltó en la quinta jornada, pero en La Catedral, los de Bielsa ganaron con mucho sufrimiento al Slovan, de nuevo 2-1, y el Salzburg ganaba al PSG y le adelantaba. El último partido, la única derrota, fue trámite, el Athletic ya era primero de grupo.

El Athletic solo perdió un partido en la fase de grupos, en Francia

El frio de Moscú iba a esperar a los leones en los dieciseisavos, el Lokomotiv, rival tosco y duro donde los haya, era el primer hueso a superar de los de Bielsa, que pese a perder en la ida, sacaron un buen resultado, un 2-1 en la nieve que dejaba todo abierto. Se cerró un poco más cuando Amorebieta vio la expulsión a 20 minutos del final en la vuelta, con 0-0, sin embargo Muniain vio puerta un minuto después, esperaba el Teatro de los Sueños.

Si alguien que no lo haya vivido pregunta por la era Bielsa, le explicaran este partido, esta maravillosa victoria de los rojiblancos 2-3 en Old Trafford frente al Manchester United que sorprendió a Europa, y la sorprendió porque fue 2-3, pero pudo ser 2-6, De Gea se convirtió en héroe del United y salvó a su equipo de una goleada, que no de una eliminación, pues en el partido de vuelta los leones ganaron 2-1.

Dos escollos hasta la final, Schalke 04 y Sporting de Portugal. Frente a los alemanes el intercambio de golpes favoreció a los de Bielsa, que ganaron 2-4, y supieron gestionarlo en la vuelta empatando 2-2 en San Mamés. Sin embargo, Portugal fue un infierno, los leones perdieron 2-1 como pudieron perder 5-1, y en la vuelta un postrero gol de Llorente cerca del final daba al Athletic la oportunidad de disputar la segunda final europea de la historia. Ese 3-1 está grabado a fuego en la historia rojiblanca.

Sin embargo, en la final, volvió a ocurrir lo mismo que en la Copa del Rey, los leones volvieron a encontrarse un rival que no les dio opción, y que a los 40 minutos ya iba ganando 2-0. El Atlético de Madrid con un Falcao en una excepcional forma se llevó el titulo sentenciando en la segunda parte, y acabando con el sueño rojiblanco.

Así las cosas, la llegada de Berizzo produce nostalgia, la nostalgia de aquella gran temporada, que no se terminó de redondear, y una esperanza, la esperanza de que con el Toto, discípulo de Bielsa, se puedan conseguir grandes cosas.