Festín bávaro en el último partido en casa
Twitter: Bayern Múnich oficial 

¡Fiesta bávara en el Allianz Arena! El Bayern Múnich vivió un duelo histórico ante el Werder Bremen en su casa, ya que desplegó toda su artillería y doblegó al conjunto visitante con una lluvia de goles que mantuvo pegado a todos los hinchas de esta liga.

  • Errático inicio

Desde el arranque del encuentro, los equipos lucharon incansablemente por la tenencia del balón, convirtiendo el partido en un ida y vuelta muy eléctrico y físico, pero sin llegar a intimidar a los arqueros, hasta el minuto cinco, cuando Gnabry inició una contra fantástica que trató de finalizar Mané, pero su remate lo rechazó Jung, sin embargo, el balón le quedó a Musiala, quien con todo el tiempo del mundo, disparó al arco y anotó el primero del encuentro.

Tras el gol bávaro, el compromiso mantuvo su intensidad, ya que el Bremen no se dio por vencido y luchaba cada balón, por el contrario, el Bayern siguió en lo suyo, buscando arco en cada oportunidad que tenía y llegando a estar cerca del segundo tras un remate desde el borde del área de Mané que rechazó el arquero visitante, no obstante, en la siguiente jugada y tras una buena triangulación, Jung remató cruzado y batió a Neuer, empatando el encuentro tan solo tres minutos después del tanto de Musiala.

  • Todo vuelve a comenzar 

Con la vuelta de tuerca tras el empate del Werder, los equipos lucharon por llegar nuevamente a las áreas chicas y anotar lo más pronto posible y en una de esas situaciones claras, Pieper cometió falta sobre Gnabry dentro del área chica, por lo que el Bayern Múnich ganó un penal, el cual ejecutó el goleador del equipo, Choupo-Mouting, jugador que no tuvo fortuna, ya que su disparo lo despejó Pavlenka.

  • Se encendieron las alarmas 

Tras la ocasión fallida del Bayern y con el transcurrir de los minutos, las alarmas, no solo del conjunto bávaro, sino también de Senegal, se encendieron, ya que Sadio Mané tuvo que abandonar los terrenos de juego debido a unas molestias, dejando su lugar a Sané.

Luego del cambio, el partido se convirtió en una lluvia de goles, en parte porque el Bayern aprovechó el aturdimiento del Werder Bremen y en menos de seis minutos anotó tres tantos. El primero fue de Serge Gnabry, quien tras un perfecto remate, anotó el segundo gol del Gigante de Baviera, sin embargo, la fiesta no terminaría ahí, ya que cuatro minutos después, tras un pase de Kimmich para Goretzka, jugador al que le cometieron falta en el área, siguió luchando, no se tiró y terminó la jugada rematando con potencia, colocando el tercero, pero no el último

En el minuto 28, y con todo el campo libre para ellos dos, Sané condujo el balón hasta delante de Pavlenka, momento en el cual cedió el balón para el goleador de la noche, Gnabry, quien no lo pensó dos veces y aumentó a cuatro los goles en el marcador.

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  • El Bayern huele sangre y va a por más

Con un marcador de 4-1, el Bayern no sacó el pie del acelerador, muy por el contrario, mantuvo su intensidad, mantuvo esas ganas de comerse a su rival y sobre todo, mantuvo su hambre de goles, estando cerca del quinto en un par de situaciones, pero para suerte del cuadro visitante, el tanto no llegó, no obstante, el equipo que si llegó fue el Bremen, cuadro que casi aumenta el marcador tras una contra veloz que Burke finalizó, pero su remate se marchó a un lado del arco, sin embargo, en la siguiente jugada, Upamecano jugó con fuego debido a que dio un pase errado a Neuer, el cual casi aprovecha Ducksch, pero su remate se marchó a un lado del travesaño.

  • En busca de más goles 

En el comienzo del segundo tiempo, la intensidad del primer tiempo se vio reflejada en el campo, ya que ambos conjuntos continuaron peleando en el mediocampo por el balón, siendo el Bremen, por momentos, el equipo que llevaba la batuta del compromiso, no obstante, si algo suele hacer el Bayern es aprovechar sus oportunidades y tras una recuperación de Sané, el alemán buscó arco, pero su disparo no tuvo la potencia esperada y terminó en las manos del portero visitante.

Luego de esa clara oportunidad, Gnabry casi logra su hat-trick, pero su sombrerito no le salió como lo esperaba, y nuevamente el balón lo atrapó Pavlenka, pero el bávaro se mantuvo activo en el terreno de juego.

En la media hora final, el Bremen dio un paso adelante y llegaba con mayor asiduidad al área chica de Neuer, estando cerca de meterse en el partido con un gol, pero en cada oportunidad, tanto la defensa local como el portero germano rechazaron el peligro como podían, no obstante, aunque los minutos siguieron transcurriendo y los ataques continuaron, el marcador no se movió.

  • La bestia despertó

En los instantes finales, el Bayern Múnich casi ganó otro penal, esta vez tras una mano en el área, pero el árbitro consideró que no era falta cobrable, no obstante, eso no cambió el hecho de que el conjunto bávaro se instaló en campo contrario y buscó el quinto por cada sector del campo, el cual llegó tras una contra que inició Mazraoui y continuó Gnabry, quien metió un doble caño y anotó, ahora si, su tercer gol del partido, pero no el último, ya que Tel, con un bombazo de zurda, reventó el arco rival, colocó la guinda del partido y cerró con broche de oro la fiesta bávara.

Twitter: Bayern Múnich oficial
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De esta manera, el Bayern Múnich se afianza en lo más alto de la tabla clasificatoria, no solo eso, ya que aumentó a 30 los partidos consecutivos en los cuales el Gigante de Baviera no ha caído derrotado ante el Bremen.

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